Los cristianos son “migrantes de vocación”, y también por esto siempre defienden la dignidad de la persona. Este es el mensaje con el que finalizó hoy, en la ciudad turca de Estambul, un encuentro conjunto de la Conferencia de Iglesias Europeas (KEK), y del Consejo de Conferencias Episcopales de Europa (CCEE). “La justicia y la caridad –dice en un comunicado difundido al término del encuentro- son las líneas guía de todo el comportamiento de los cristianos. La dignidad humana de toda persona, incluida la de los migrantes ‘irregulares’ y de los solicitantes de asilo, debe ser reconocida dondequiera”. En Estambul se habló de las migraciones como un fenómeno capaz de enriquecer a Europa desde un punto de vista no sólo económico, sino también social y cultural. Durante el encuentro, Doris Peschke, directora de la Comisión de Iglesias para los Migrantes en Europa (CIME), dijo que “a menudo la reacción de la sociedad anfitriona se basa en los miedos y en los desafíos que presenta este fenómeno, olvidando las oportunidades que se ofrecen a los migrantes y a la sociedad anfitriona”. [VG] Traducción [VR]
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