Superar los temores y a aprovechar plenamente las oportunidades de la convivencia entre pueblos y culturas diferentes. Es la invitación que llega desde Estambul, de un encuentro conjunto que realizan en esto días la Conferencia de Iglesias Europeas (KEK) y el Consejo de las Conferencias Episcopales Europeas (CCEE), sobre el tema de las migraciones. “Las causas del fenómeno migratorio –dijo Doris Peschke, directora de la Comisión de las Iglesais para los migrantes en Europa (CCME)– son complejas y múltiples. Con frecuencia las reacciones de las sociedades receptoras se centran en los temores y los desafíos que ese fenómeno presenta, olvidando las oportunidades que ofrecen tanto a los migrantes como a las sociedades receptoras”. Durante el encuentro, que concluirá el jueves, se discute especialmente sobre la contribución que pueden ofrecer las comunidades cristianas. “La Iglesia –subrayó Peschke – debería estar junto a los hermanos y hermanas migrantes y defender sus derechos y su dignidad. Debería estar fuertemente enraizada la convicción de que los cristianos, al encontrarse con los migrantes, no encuentran solamente a hermanos y hermanas, sino a Jesús mismo, especialmente cuando se trata de personas en dificultades”. Tema central en Estambul fue la reflexión sobre los derechos. “Los migrantes –dijo Johan Ketelers, secretario general de ña Comisión Internacional Católica para las Migraciones (ICMC) – no son simples productores de mano de obra y de oportunidades económicas, sino antes que nada seres humanos. Se debe reconocer que solamente una situación de seguridad y de estabilidad para los migrantes y sus familias, aún para los migrantes sin documentos, les permitirá desarrollar plenamente su potencial como agentes del desarrollo”. [VG] – Tradujo [NBJ]
|